Versiones, diversiones y perversiones de la Literatura

La última sesión del trimestre la dedicamos a la metaliteratura, toda esa literatura que tiene por objeto dialogar, recrear, parodiar o informar sobre la propia literatura, ya sea acerca del algún escritor o escritora, un movimiento literario, una circunstancia letrada o la propia historia de la literatura como es el caso del libro "Manual de Literatura para Caníbales", una obra amena y sagaz que repasa, a modo de manual, las diferentes corrientes literarias de nuestro país en clave de canibalismo. Serán los distintos miembros de una saga, la familia Belinchón, los cronistas de esos acontecimientos literarios desde su propia visión y experiencia. Esta novela tiene su continuidad en la más reciente "Señales de humo" también del mismo autor, Rafael Reig.
Mostramos aquí una reseña de Ricardo Senabre:




Pero continuemos hablando de versiones de textos. Hace años escuché en la voz de Quico Cadaval la historia de "Tristán García", un relato escrito por Álvaro Cunqueiro e inspirado en la leyenda de Tristán e Isolda, una leyenda con base grecolatina pero que nace en la Edad Media y se extiende por toda Europa. Richard Wagner convirtió en ópera esta historia de amor.
Aquí dejamos la versión gallega de este romance:

Este Tristán del que cuento, nunca supo por qué le habían puesto Tristán en el sacramento del bautismo, ni conocía a nadie que se llamara como él. Un tío suyo de Soutomaior, que trabajaba como camarero en un restaurante muy famoso de Lisboa, le decía que en Portugal conocía a dos o tres Tristanes, y todos ellos eran de la aristocracia. Tristán fue a cumplir el servicio militar a León, y allí, en un quiosco compró La verdadera historia de Tristán e Isolda con los amantes muy abrazados en la portada, por una peseta y cincuenta céntimos. Al fin iba a saber quién era aquel Tristán cuyo nombre llevaba. Cuando llegó al terrible final de la historia, con la muerte de ambos enamorados, Tristán García no pudo evitar las lágrimas. Y dio en imaginar que andando por el mundo encontraba una mujer llamada Isolda, y ambos se gustaban, se hacían novios, se casaban, y vivían muy felices en la aldea cercana a Viana do Bolo de donde Tristán era natural. A todos sus compañeros del Regimiento de Burgos 38 les preguntaba si había en sus pueblos una muchacha que se llamase Isolda. No la había. Había alguna Isolina suelta, pero Isolina no era lo mismo que Isolda. Tristán se lamentaba consigo mismo de no dar con una Isolda, porque si no la encontraba en León, donde había tanta familia, ya no la encontraría nunca, dedicado a la labranza en su aldea de Viana do Bolo. 
Un día lo mandó llamar un sargento que se llamaba Recuero. 
-¿Tú eres el que anda buscando una Isolda? Pues en Venta de Baños hay una viuda de este nombre. 
-¿Joven o vieja? –preguntó Tristán emocionado.
-¡No lo sé! ¡Es churrera! –le contestó el sargento.
Tanto tenía metida en su magín la novela famosa nuestro Tristán, que no pudo dudar un instante de que aquella Isolda de Venta de Baños fuese joven y hermosa, y si era churrera, podía seguir con el negocio en Viana, o en Orense capital, donde servían chocolate con churros en los cafés. También consideraba Tristán que si la viuda era vieja, lo más seguro era que tuviese una hija o sobrina joven que se llamase como ella. Tuvo un permiso, y con veinte duros que tenía ahorrados, tomó en León el tren para Venta de Baños. Ya en aquel empalme, preguntó por la churrería de la señora Isolda. Estaba allí al lado, y la señora Isolda despachando churros a un señor cura. Era la señora Isolda una anciana con el pelo blanco, con hermosos ojos negros, la piel tersa, las manos muy graciosas echando azúcar y envolviendo los churros en papel de estraza. Tristán vaciló en dirigirse a ella, pero ya había gastado cincuenta y cuatro pesetas en el billete de ida y vuelta. 
-¡Buenos días! ¿Es usted la señora Isolda?
-¡Servidora! –respondió la amable viejecita sonriendo-. ¿Cuántos le pongo?
-¡Es que yo soy Tristán! ¡Venía a conocerla! 
La viejecita cerró los ojos, y se agarró al mostrador para no caer. Gruesas lágrimas rodaban por sus mejillas. 
-¡Tristán! ¡Tristán querido! –pudo decir al fin-. ¡Toda mi juventud esperando a conocer a un mozo que se llamase Tristán, como el de Isolda! ¡Y como no venía me casé con un tal Ismael!
Tristán saludó militarmente y se retiró hacia la estación, a esperar el primer tren para León. Cuando llegó y subía al vagón de tercera, apareció la señora Isolda, quien le entregó un paquete de churros. No se dijeron nada. Cosas así sólo pasan en los grandes amores.

Uno de los grandes libros de versiones, o mejor aún, de perversiones literarias es "Las mil peores poesías de lengua castellana" de Jorge Llopis, un libro audaz y lleno de humor donde la parodia y la sátira se convierten en herramientas literarias de primer orden.
Ofrecemos aquí una pequeña perla de este gran libro, una parodia de una serranilla del marqués de Santillana:

[...] Pero el Marqués era un verdadero poeta. Para entretenerse quizás, o como solaz y diversión mientras descansaba de tareas más engoladas y acartonadas, don Iñigo escribió una serie de serranillas, poemitas que, por su brevedad y sencillez, nadie pensó que podían compararse con los grandes poemas que escribía a la sazón. Pues mira por dónde esas distracciones poéticas del Marqués son, en realidad, las que más valor tienen dentro de su vasta producción, y las que hoy recordamos todos con una sonrisa, reflejo acaso de la satisfecha y rutilante de aquel vate bien comido y mejor bebido.
Así es la vida.

SERRANILLA NAVIDEÑA

Por Navacerrada,
serrana yo vide
gorda e colorada.

Montaba un borrico,
vestía un refaxo
que exhalaba un rico
regustillo de axo:

corpiño e faldeta
tenida de azul,
con su camiseta
e su canesul.

Por Navacerrada
miréla, miréla
con la mirada.

E yo colegía,
viendo tal primor,
que non la vestía
don Christián Dior.

Vila que partía
e como un pelele,
por saber do iría
yo le pregúntele:

Si marchas quizás,
¿do irás, girasol?
¿Do vienes? ¿Do vas?
¿Do, re, mi, fa, sol?

Non “me” contestóme
mas la su mirada
desencuadernóme.

Hoy es Nochebuena
-dixe- serranilla,
e tengo una cena
con pavo e morcilla.

Daréte el asado
que te he susodicho,
e Un cerdo cebado
(con perdón sea dicho)

Daréte unas sopas
que dan calorías,
e después tres copas
de González Byass.

Creo, en poridat,
que te ofrezco, niña,
buena Navidat.

Otros la disfruten
-dixo-, caballero;
la cena es de buten,
mas cenar non quiero.

Non por etiqueta
rechazo el yantar;
es que estoy a dieta
por non engordar.

“¿Non vendrás, chiquilla?!
“Señor, non iré.”
“Adiós, serranilla”
“Adiós, don José”

Por Navacerrada,
serrana yo vide

que non comía nada.

Y ofrecemos por último un fragmento de una versión políticamente correcta de "Caperucita Roja", escrita para no herir la sensibilidad de las personas políticamente correctas cuya piel se eriza de horror ante la crueldad de muchos cuentos clásicos. James Finn Garner incluye esta historia junto a otras muchas versiones de cuentos en su obra "Cuentos infantiles políticamente correctos":

Érase una vez una persona de corta edad llamada Caperucita Roja que vivía con su madre en la linde de un bosque. Un día, su madre le pidió que llevase una cesta con fruta fresca y agua mineral a casa de su abuela, pero no porque lo considerara una labor propia de mujeres, atención, sino porque ello representaba un acto generoso que contribuía a afianzar la sensación de comunidad. Además, su abuela no estaba enferma; antes bien, gozaba de completa salud física y mental y era perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que era.
Así, Caperucita Roja cogió su cesta y emprendió el camino a través del bosque. Muchas personas creían que el bosque era un lugar siniestro y peligroso, por lo que jamás se aventuraban en él. Caperucita Roja, por el contrario, poseía la suficiente confianza en su incipiente sexualidad como para evitar verse intimidada por una imaginería tan obviamente freudiana.
De camino a casa de su abuela, Caperucita Roja se vio abordada por un libo que le preguntó qué llevaba en la cesta.
-Un saludable tentempié para mi abuela quien, sin duda alguna, es perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que es –respondió.
-No sé si sabes, querida –dijo el libo-, que es peligroso para una niña pequeña recorrer sola estos bosques.
Respondió Caperucita:
-Encuentro esa observación sexista y en extremo insultante, pero haré caso omiso de ella debido a tu tradicional condición de proscrito social y a la perspectiva existencial –en tu caso propia y globalmente válida- que la angustia que tal condición te produce te ha llevado a desarrollar. Y ahora, si me perdonas, debo continuar mi camino.
Caperucita Roja enfiló nuevamente el sendero. Pero el lobo, liberado por su condición de segregado social de esa esclava dependencia del pensamiento lineal tan propia de Occidente, conocía una ruta más rápida para llegar a casa de la abuela. Tras irrumpir bruscamente en ella, devoró a la anciana, adoptando con ello un línea de conducta completamente válida para cualquier carnívoro. A continuación, inmune a las rígidas nociones tradicionales de lo masculino y lo femenino, se puso el camisón de la abuela y se acurrucó en el lecho.
Caperucita Roja entró en la cabaña y dijo:
-Abuela, te he traído algunas chucherías bajas en calorías y en sodio en reconocimiento a tu papel de sabia y generosa matriarca.
-Acércate más, criatura, para que pueda verte –dijo suavemente el lobo desde el lecho.
-¡Oh! –repuso Caperucita-. Había olvidado que visualmente eres tan limitada como un topo. Pero, abuela, ¡qué ojos tan grandes tienes!
-Han visto mucho y han perdonado mucho, querida.
-Y, abuela, ¡qué nariz tan grande tienes!... relativamente hablando, claro está, y a su modo indudablemente atractiva.
-Ha olido mucho y ha perdonado mucho, querida.
-Y.. ¡abuela, qué dientes tan grandes tienes! [...]


Tarea de escritura

Propusimos como tarea hacer una versión, diversión o perversión de una historia conocida real o de ficción, ya sea leyenda, novela, romance, cuento clásico o acontecimiento histórico.


Y estos son algunos de los trabajos recibidos hasta el momento:



La verdadera historia del flautista de Hamelin

Cuando era pequeño, me contaron la historia de un flautista que tenía propiedades mágicas, con solo soplar la flauta. Ocurrió la historia en un pequeño pueblo de Alemania llamado Hamelin.

Había tenido lugar una plaga de ratas, lo que hacía insoportable vivir, y para solucionar el problema, estaban un día reunidos en el Ayuntamiento toda la corporación municipal al mando del alcalde, y fuera todo el pueblo gritando enardecidos, para ver que soluciones iban a tomar.

Apareció un forastero de aspecto estrafalario con una flauta colgando del cuello, que se había enterado de lo sucedido en Hamelin. Entró en el Ayuntamiento y dirigiéndose al alcalde y a todos los allí presentes, les dijo que a él le llamaban “El flautista mágico”, porque tenía propiedades mágicas con su flauta y que les solucionaría el problema, con la condición que le tenían que dar un millón de florines.

Todos estaban de acuerdo, pensando que no lo podría conseguir, y por lo menos el pueblo no podría decir que la corporación municipal no había intentado solucionarlo.

Soplando la flauta, con una melodía deliciosa, empezó a recorrer el pueblo, y ante la sorpresa de todos los lugareños, comenzaron a salir ratas de todas las casas, hasta que no quedó ninguna, llevándolas hasta el río donde se ahogaron todas.

Con el objetivo realizado, el llamado flautista de Hamelin, acudió a ver al alcalde para que cumpliera la promesa de darle “el millón de florines”.

El alcalde y sus concejales se rieron del flautista y le echaron del consistorio, diciéndole que era una broma lo de la recompensa.

El flautista sin protestar, ni hacer frente al alcalde, se fue del pueblo.

A los pocos días, cuando ya todo el mundo se había olvidado del flautista y de las ratas, una mañana según estaba amaneciendo, se empezó a oír una música por todo el pueblo, allí estaba el flautista, con su sonido embriagador y mágico, comenzaron a salir todas las mujeres de sus casas, y siguiendo al flautista desaparecieron del pueblo.

Me contaba un viejo del lugar que ninguna mujer ha vuelto, y ese es el motivo por el que en el pueblo solo hay hombres.

Luis Iglesias 
Grupo B


“Don Quijote, 3ª Parte."

Capítulo I En el que se presenta a nuestro caballero, el buen Alonso Quijano, jubilado de una antigua Caja de Ahorros, y se explica cómo se le secó el cerebro de leer todos los libros de autoayuda –por millares- que caían en sus manos.

Capítulo II. De cómo D. Alonso, dado que andaba holgado de tiempo, y con algunos dineros en la cartilla, decidió salir al mundo para ocuparse de todos aquellos que tuvieran dificultades en vivir su vida, superar sus propios retos, o vencer cualquier obstáculo que pusiera trabas a su felicidad.

Capítulo III. Que habla de cómo, no considerando suficiente tan altas metas, D. Alonso se propuso eliminar el sufrimiento del mundo, si bien consideró, prudentemente, que este último objetivo quizá tendría que ser aplazado por algún tiempo.

Capítulo IV. Que presenta a Sancho, portero del inmueble donde reside nuestro héroe, comedor y bebedor, hombre sencillo y de corazón noble, pero poco proclive a considerar la bondad como una característica natural del ser humano, al tanto como estaba de casi todos sus pecados en leguas a la redonda. Razón por la cual rechazó la propuesta de nuestro héroe, aduciendo, con su pachorra habitual, que “esto no lo arregla ni Dios”.

Capítulo V. Donde conocemos a Dulcinea, mujer de la calle, que interpeló a D. Alonso en la esquina del bar de copas “Paraíso”, regentado por la pareja de aquella, y de cómo D. Alonso cayó –platónicamente- rendido a sus encantos.

Capítulo VI. Donde sabemos que D. Alonso intenta convencer a su dulce amada de que abandone el “Paraíso”, conversación que llega a los oídos del dueño del local con resultados muy perjudiciales para ambos.

Capítulo VII. Que cuenta cómo, después de salir del hospital, D. Alonso entabla conversación con dos ancianos, vecinos de su inmueble, surgiendo en la charla el deseo de estos de subir andando a la Montaña del Pico, reto que ya consideraban imposible de cumplir, visto que estaban a punto de ingresar en un asilo.

Capítulo VIII. De cómo D. Alonso les convence para que lo intenten, “porque nunca es tarde para superarnos, y lo importante no es la edad cronológica, sino la juventud de espíritu”. Y de las fatales consecuencias que tal consejo tuvo para todos, visto que los deudos de sus vecinos no apreciaron la buena intención de nuestro héroe.

Capítulo IX. Donde se cuenta cómo, después de su segunda salida del hospital, D. Alonso es auxiliado por Sancho, su portero, y por María, una joven vecina miembro de la ONG “Kilómetro Cero”, quienes le dieron compañía y cariño para que su convalecencia fuera lo menos penosa posible, aunque llegados a este punto el entuerto ya tenía muy mal arreglo, como se verá en el siguiente y último capítulo.

Capítulo X. Donde se relata el triste final de esta historia, con la muerte por consunción y melancolía de nuestro caballero, confortado siempre por María y Sancho, deudos que fueron a partes iguales de la herencia de nuestro héroe, el cual no olvidó legar también una cantidad en metálico a su amada Dulcinea, que le sirvió a ésta para independizarse y montar una peluquería.

Ignacio Aparicio Pérez-Lucas
Grupo A


Los hábitos de Doña Inés
(o Doña Inés: operación bikini)

(Diálogo entre Don Juan y Doña Inés que comenzó con la llegada de un extraño olor a "barbacoa", procedente del otro lado de la orilla de un río).



Don Juan :

- ¿No es verdad Angel de Amor
que en esa apartada orilla
se están asando costillas
y hasta aquí llega el olor?

Doña Inés:

- Callad, por Dios, oh Don Juan
que no podré resistir
ese olor sin sucumbir
a comérmelas con pan.

Don Juan:

- Ese aroma que el aire llena
malo es para la salud
métetelo en la testuz
piénsalo fría y serena
y el vino que te hace amena
y atraviesa con ardor
tu garganta sin pudor
que con él hoy cantaría
¿No es cierto paloma mía
que es también de lo peor?

Doña Inés:

- Ah, callad por compasión
que oyéndoos me parece
que el viento vuestra voz mece
y me susurra la OMS.

Es tal la preocupación
por mi operación bikini
que idos podéis con la Trini
y yo esperaré al Niutón.

Mientras, para ahogar mi pena
nadaré hasta la otra orilla
y un par de esas costillas
regaré con cariñena.

...

(Se embargó Inés de emoción
con el vino y las costillas
y hoy ya no está la chiquilla
a tono con ese amor
de Juan, esbelto y lozano,
pues en su cuerpo serrano
y con todo su esplendor,
se aprecian unas repisas
que podrían mover a risa
si no le dieran dolor
cuando hoy piensa que una pieza
podría ser mejor que dos.

Y así viéndose en el espejo
las manos en la cabeza
se dice el bikini es mierda
es mejor el bañador.)

( O quizá un refajo... o dos!)

Mercedes González
Grupo A


CAPÍTULO VI

No se dio a tonta ni a sorda el ama, quien tenía gana de quemallos por echallos del mundo, y asiendo con grande priesa casi ocho libros de una vez, los arrojó por la ventana. Por tomar muchos juntos se le cayó uno a los pies del cura.

—¡Válame Dios! —dijo éste dando una gran voz— que aquí está. Alabado me lo tienen, tanto el señor don Quijote como un muy grande amigo mío llamado Cervantes, más versado en desdichas que en versos. Lágrimas llorara yo si tal libro hubiera mandado quemar. Hago cuenta que he hallado un tesoro. Precio más haberlo encontrado que si me dieran sotana de lana fina de Florencia. Digoos verdad, maese barbero, que por su estilo es este el mejor libro, el más único de cuantos de este género han salido a la luz del mundo, aunque habrá que saber perdonar que incluya algún texto de poesía, notorio es que hacerse poeta es enfermedad incurable y pegadiza.

—No —dijeron la sobrina y el ama—, no hay que perdonar a ningún libro, porque todos han sido dañadores.

—Dad al fuego con desotros, éste es nada mentiroso —insistió el licenciado Pero Pérez, que así se llamaba el cura—. Solo diré por no hacer relación detallada de sus bondades, que textos y agudezas recoge de notables caballeros no andantes sino sosegados; de la misma manera que de virtuosas damas y doncellas de grande fermosura. De todos ellos me veo en la precisión de ocultar los nombres, pero tened por muy cierto que ganadores del Premio Nobel habrán de tenelles envidia a todos y cada uno.

—Mire vuesa merced, pecadora de mí —repuso el ama dando muestra de grande sentimiento—, que verdad es como nací para morir, que estos malditos libros de caballería...

—Teneos, señora —interrumpiola el cura— éste no es libro de caballería, el miedo turba los sentidos y hace que las cosas no parezcan lo que son. Éste libro ni siquiera existe. Os habré de decir lo que debiera callar si pudiera; lo que habrá de ser, pues siempre se cumple lo dispuesto por el destino. Éste libro será imprimido en felicísimos y venturosos tiempos que han de venir, sin que pueda yo precisar cuántos siglos hayan de transcurrir, pero siempre lo bueno se hizo esperar. Sé que parece cosa de misterio, pero no es tiempo aún del Taller de Las Conchas, en la muy noble y leal ciudad de Salamanca. Ni aun fuera bien que vos lo entendiérades; llegará el momento como digo, en que el libro salga a la luz y entonces, el que no lo haya leído vaya haciéndose cuenta que no ha leído cosa de gusto.

Estando en esto, oyose dar voces a Don Quijote...

Pascual Martín 
Grupo B


La fénix de los ingenuos

Un metaescrito manda hacer Raulante
tarea que, aplicada, yo acometo
tratando de escribir un gran soneto
que me eleve a poetisa en un instante.

He de imprimir un ritmo trepidante
a este poema que tomo como reto
confiando en que no oponga Lope veto
a que emule su verso esta aspirante.

Con esta explicación que os estoy dando
quizá haya recorrido ya un buen trecho...
Levanto la cabeza suplicando

a quien dispuesto a analizar el hecho,
estas letras esté supervisando,
que emplee como ojo crítico el derecho.

Mercedes González
Grupo A


El lobo y los siete cabritillos

En la escuela toca representación de un cuento, y la maestra distribuye entre los niños los distintos personajes. A David de cinco años le toca representar al lobo.

El lobo que se hace pasar por la madre de los cabritos, que tras comer huevos crudos y embadurnarse una pata en harina, consigue engañarlos para que le abran la puerta y así poder comerlos. después de comer, más bien tragar, seis cabritillos; pues uno se escondió en el reloj; se echó la siesta con un sueño tan profundo que le abrieron la tripa con unas tijeras, le metieron unas piedras y le volvieron a coser, todo ello sin despertarse. Se despierta de la siesta con sed va a beber al río, cae al agua y se ahoga.

No se que pasó por la cabeza de aquel niño, pero a media función se levantó y se negó en redondo a continuar en el papel del lobo. La maestra le intentó convencer de que sólo era un cuento, que no era real, pero no hubo manera de hacerle cambiar de opinión.

Repasemos: a David no le gustan los huevos crudos, tampoco la carne cruda de cabrito, no tiene estómago para tanta carne, y por supuesto no le hace ninguna ilusión que le abran la tripa con unas tijeras y se la llenen de piedras, para terminar ahogándose en el río o en un pozo, pues existen dos versiones del final del cuento, muriendo el lobo de todas maneras.

David como mucho hubiese pasado por disfrazarse de lobo y espolvorear harina blanca en una mano. Probablemente con eso hubiese bastado, pero él se metió tanto en el papel, lo sintió tan real, que renunció a continuar.

Aquel día perdimos un gran actor.

José Luis Juan Fonseca
Grupo A


Pájaros muerto en la cuadra de la casa de Juan Ramón en Moguer

“…Y yo me iré””…Y se quedarán los pájaros cantando”

Tú decías, Juan Ramón, obseso de tu eternidad,
que te irías para siempre ,pero deshecho en palabras
pervives, léase tu presencia en Moguer y en tus libros
por el mundo…
Viajo y te visito en tu hermosa casa, que tiene hasta
cuadra, como si fuera cuchitril de Platero.
Cuadra llena de paja en el suelo, y allí lo ví,
gorrión muerto como un reclamo contradictorio.
Esta vez, despanzurrado y mudo, no has dejado
memoria de tus trinos, gorrión…solo tú, entre la paja y la nada,
trinos callados sin copista…
No se quedan todos los pájaros cantando.

Emilia González
Grupo B


Historia de las historias que nunca ocurrieron

Estaba completamente atónito y sorprendido, por fin el sinnúmero de largas horas de estadía en la Biblioteca Nacional de Madrid había dado sus frutos. Tenía en mis manos un manuscrito fechado en 1897, que contaba diversos hechos sobre la conquista de Borinquén (Puerto Rico)y que constaba de un libro con la historia y organización social de los indios Tainos, así como una especie de enigmático Anexo que contenía, entre otras rarezas,  una relación cronológica con los enlaces de los pocos supervivientes de la nobleza taina, desde poco antes de la llegada de los conquistadores, hasta fechas cercanas a la perdida de la soberanía española de esa Perla de las Antillas.
Durante gran parte del Anexo, se hacía referencia a la profecía del gran Bohique(Sumo sacerdote, Relator de la historia taina y medico tribal)   Boyaquebana ,sobre la venida de extraños que dominarían la isla y ostentarían el poder del Gran Cacique durante siglos, por lo que era necesario guardar la línea más pura de descendencia entre la aristocracia y preservar los derechos de los descendientes de Aquieybana(Gran Cacique, especie de Rey de la isla a la sazón), casado con Anacaona princesa de Jaragua. Se entendía por tanto, el sentido del anexo ,cuyo objeto era reflejar  los linajes , constatando los matrimonios establecidos entre los miembros de la nobleza Taina, desde  poco antes de 1492 hasta 1897.
Durante incontables días plagados de dudas y muchas noches de insomnio, repletas de litros de café preparados por la Sra. Pilar, dueña de la pensión de la calle Fuencarral 17,en la que vivía a pensión, fui atrapado por el estudio de dichos documentos de manera febril tratando de desvelar su contenido.
Destacaba entre ellos la genealogía de Aquieybana, Supremo Cacique o rey de los Tainos a la llegada de los españoles a Borinquén. Pasadas las grandes epidemias de los primeros años y a punto de morir Aquieybana, la reina Anacaona designó a uno de los  hijos habidos de su unión con el ( no tenía por qué ser el primogénito y sí ser hijo de la reina, pues la herencia se transmitía por línea materna) Mantaquibana, que así se llamaba el designado, hubo de casarse con la princesa caribeña Cata Calamari  de los Caribes(enemigos acérrimos de los Tainos), al objeto de establecer una alianza militar frente a los Españoles, lo cual no gustó entre los escasos supervivientes de la nobleza Taina, ya que así el próximo Gran Cacique sería sin duda mitad Caribeño y los puristas no consideraban eso buena idea, pero dadas las circunstancias, pareció que esa unión política estaba justificada en ese momento. En contra de todo ello estuvo el segundo hijo de la reina, Autanquibana, casado con una aristócrata  taina hija del Gran Bohique, lo que provocó un  cisma dinástico entre la elite Taina que según los documentos en mi poder duraba hasta el momento en que se terminaban dichas crónicas.
Sin dudarlo, me puse en contacto con el Prof.  Gordo Colón,  de la Universidad de Ríos Piedras de Puerto Rico, como mayor experto en la materia,  poniendo a su disposición el contenido del libro y Anexo objeto de mi hallazgo. Meses después y cuando ya creía que habían caído en saco roto mis demandas, recibí una carta del Prof. proponiéndome viajar a Puerto Rico para verlo y ponerme al corriente sobre la investigación llevada al efecto en base a mi descubrimiento y el resultado de sus pesquisas.
Sin dudarlo, tomé el primer avión que pude con destino a San Juan, entusiasmado e intrigado por el contenido de la carta del Prof.  Gordo Colón.  Durante el trayecto no dejaba de martillear en mis sienes un párrafo en particular de su carta “ de ser correctas nuestras averiguaciones, los datos genealógicos abocarían a una sorprendente conclusión”. Estaba ansioso por llegar y poder saber en qué podía terminar todo aquello.
Tuve un  doble cálido recibimiento,  por  una parte la elevada temperatura húmeda y penetrante de la bella Borinquén  y por la otra el profesor y su sequito que, después de las presentaciones de sus colaboradores y un frugal almuerzo, me llevo a su biblioteca y sin muchos preámbulos, fue desgranándome uno a uno, los hitos  alcanzados en su investigación.
De todo ello resultaba, que la rama del primogénito de  Aquieybana,  Mantaquiebana , se habría extinguido sobre 1901, con el ultimo casamiento de su descendiente directo Alonso  Liébana  López con la aristócrata  taina Antonia Molla Sánchez, que no tuvieron hijos y por tanto la descendencia del segundo hijo de Aquieybana,   Autanquibana, había reclamado y obtenido del Gran Consejo Taino, el reconocimiento como legitimo sucesor de los títulos y honores correspondientes  a su nobleza, así como la jefatura del Consejo de Caciques(algo así como la jefatura de una casa real). Dicha herencia, había recaído en la persona de Arturo López Mayagüez, que casó con Altagracia Marien Ferias y que tuvieron un único hijo David López Marien que a su vez, casó con Guadalupe Rodríguez Cáceres, mujer esta de origen naborí( tainos agricultores y no aristocráticos), con lo que el Gran Consejo no estuvo de acuerdo y debido a ello tuvo que emigrar a Nueva York con su mujer, donde viven en la actualidad y de cuya unión nacieron tres hijas .
En ese momento el Prf. Gordo Colon, hizo un silencio como premeditado, una pausa que se me antojó interminable y cuando yo, ya estaba a punto del ataque apopléjico, me desveló el nombre de las niñas" Leslie, Jennifer y Lynda" y me gritó casi me aulló un ¡comprende usted! Quede perplejo, pues en realidad no comprendía nada y no era consciente de la supuesta importancia de esos nombres. Resulta, prosiguió el Prf. que recae en manos de la señora Guadalupe  Rodríguez la designación de la futura reina Taina de Borinquén y que por tanto, ¡podría llegar a serlo J. Lo!
Cualquier persona normal hubiera comprendido al instante, pero para una rata de biblioteca como yo, no muy  al tanto de los ecos sociales, tal revelación me dejó absolutamente frio.  J.Lo, comprende, repetía el profesor una y otra vez cual si fuera un mantra y algo fuera de si.  No tuve más remedio que preguntar qué significaban esas siglas.
De repente, el profesor ceso en su actitud y mirándome come si estuviera viendo aterrizar  una nave espacial en el jardín de su casa , me espetó significa ¡Jennifer López! amigo mío.
Ahora fui yo el que, golpeado por tamaña revelación, no acertaba a decir palabra, pero cuando el profesor puso delante de mí una foto de ella, simplemente ataviada de vaqueros y camisa blanca, no me quedo otro remedio que pensar: tanto esfuerzo de años para descubrir que “ la que es Reina, es una Reina aunque no la designe su madre”

Carlos García Riesco 
Grupo A


Caperucita y su abuela marchosa

Era Caperucita una niña especial, diferente, difícil de encajar dentro de los cánones normales de las niñas de su edad. Había nacido en un ambiente literario, donde los libros campeaban a sus anchas por toda la casa. Compitió a nivel personal para aprender a leer lo antes posible y a fe que lo consiguió, contando con la inestimable ayuda de su abuela, su mejor entrenadora.

Por tanto, desde muy pronto, Caperucita fue llenando su cabeza, siempre cubierta con su caperuza roja, de historias, de creatividad, de imaginación, excelente caldo para que, en cualquier momento, pudieran desencadenar en una aventura.

Para ello, se encargaría de echarle una mano su querida abuela, sin la cual, la vida de la niña sería plana como lo eran la mayoría de las vidas de sus compañeras de clase.

Era su abuela una abuela especial, nada que ver con las abuelas normales y corrientes. Vivía en un bosque, alejada del mundo, se movía en bicicleta cuando el tiempo se lo permitía. A pesar de sus muchos años, seguía conduciendo su modelo descapotable, con el que al pasar, siempre dejaba una polvareda de comentarios cuando se acercaba a la ciudad.

A pesar de que gozaba de una salud envidiable, los fríos del invierno le pasaron factura, poniéndole el freno de mano, dejándola tumbada en la cama por un tiempo, para ella demasiado largo. Una tarde, al salir del colegio, Caperucita cogió su bici, compró en el supermercado cosas que en casa de su abuela podrían ya escasear y se fue a verla. En mitad del recorrido, un lobo con pinta de marujón, le interceptó el paso.

Le preguntó demasiado, preguntando sin ton ni son. Mala táctica para un depredador que llevaba mucho tiempo estudiando cómo zamparse a su abuela. Puso en marcha Caperucita el reloj de la imaginación, invitando al lobo a saborear algunos de los manjares de la cesta, regados con un buen vino. A la segunda copa, el lobo deliraba, así que la nieta le envió un whatAapp a su abuela, que saltó de la cama, cogió su “escarabajo” y llegó en un plis plas a su encuentro.

Se subieron al coche, ¡adiós fiebre! y se fueron los tres de marcha.

A partir de ese día, gracias al “colocón”, el lobo jamás volvió a tener pensamientos asesinos, carnívoros hacia su abuela.

Antonio Castaño Moreno
Grupo A

¿Hablar por hablar? El monólogo

El lunes pasado dedicamos la sesión al monólogo interior y al fluir de la conciencia. Pero también al soliloquio. ¡Eh! ¿Hay alguien ahí? Será que como estoy solo, siento que nadie escucha mi voz y mi conciencia, como un farero.
Vimos algunas cuestiones teóricas sobre el monólogo. ¿Para qué sirve? ¿Cómo mostrar los pensamientos de nuestros personajes? y hablamos de la importancia de este recurso narrativo.
Para acercarnos al monólogo y conocer algunos ejemplos recomendamos el artículo "Los maestros del monólogo interior".



Abrimos boca con una aproximación al significado de monólogo interior:

Hay casos en que no es el narrador quien narra, sino el propio personaje, organizándose todo desde los ojos del «Yo». La forma más influyente es el monólogo interior.
Presenta el discurso de un solo hablante. Pone en primer plano los hechos interiores. Se altera el tiempo cronológico en beneficio del tiempo psicológico. Se trata de exponer la conciencia del personaje.
El monólogo interior es una modalidad narrativa que consiste en presentar el discurso de un solo hablante. 
Es un diálogo interiorizado entre un yo locutor y un yo receptor. Si bien el yo locutor es el único que habla, el yo receptor permanece presente. Su presencia es necesaria y suficiente para volver significativa lo que dice el yo locutor.Los hechos narrados pierden importancia, sobre todo los hechos exteriores. En muchas novelas pasan a primer plano los hechos interiores (emociones, pensamientos, reflexiones, vida interior, etc. de los personajes).

Y después pusimos algún ejemplo de soliloquio y de monólogo, como "La vecina" de Raúl Vacas y un fragmento de Tiempo de silencio, de Luis Martín Santos:

"Y entonces me dijo don Ignacio el de cabecera de allí de la Alamedilla que tenía que hacerme un análisis de orín un día de estos y en ayunas primero en una palangana con las manos limpias y luego vaciarlo amorosamente en un tubo de plástico o de cristal que viene envuelto en una bolsa con las instrucciones y que no se por qué son así de pequeños que una casi no puede porque yo recuerdo que antes cuando mi marido había otros botes para esto del orín y me dijo también que tenía que ir a pincharme para lo de la diabetes que es un poco más lejos de los autobuses donde la amiga ésta de la señora Emilia que le falta un diente de los de adelante la de la niña que se le fue a no sé qué sitio del extranjero con una beca de las de la Universidad y lo mío del todo no va mal porque ya se me quitó lo de la culebrilla y las varices casi no me duelen porque mira como las tengo y entonces me pesé porque me mandó don Ignacio el de cabecera y tenía setenta quilos y el colesterol más de la cuenta pero voy tirando y ahora iba a ver si compro unas pechugas donde el Julio porque no tengo nada para poner y a lo que iba que la señora Teresa se iba a despedir de don Alfonso el del comercio que se va a Pamplona con los nietos y yo me fui con ella hasta el felpudo de la puerta y salió una chica joven muy maja que debe ser de allí de la tienda o del barrio y me dijo que ahora salía y cuando nos vio a las dos nos dijo que qué queríamos porque él estaba en la trastienda y yo le dije que a despedirnos porque había hecho mucho por todos y por mí cuando lo de mi marido y que no nos preocupáramos porque ya nos veríamos cuando el verano y que no estuviéramos disgustadas porque yo no me lo creía y me voy de una vez porque me cierran el Julio y no tengo nada para poner y a ver mañana porque viene una prima de Palencia que le gustan mucho las pechugas y siempre que me viene le pongo unas con salsa de esa como la de las patatas de los bares y luego de segundo le pondré cogollos de Tudela o berenjenas que este año han salido muy bien y están muy baratas no como las naranjas las de Washington que hay que ver a cuanto suben y luego sin zumo ni nada y las peras Conferencia no digamos y después del cafelito si Dios quiere me iré a lo del orín a ver como lo hago en este tubo tan chico que no sé por qué los hacen así con esa forma tan estrecha que casi no puede uno.”
***

Si no encuentro un taxi no llego. ¿Quién sería el Príncipe Pío?1 Príncipe, príncipe, del fin, principio del mal. Ya estoy en el principio, ya acabó, he acabado y me voy. Voy a principiar otra cosa. No puedo acabar lo que había principiado. ¡Taxi! ¿Qué más da? El que me vea así. Bueno, a mí qué. Matías2, qué Matías ni qué. Como voy a encontrar taxi. No hay verdaderos amigos. Adiós amigos. Adiós amigos. ¡Taxi! Por fin. A príncipe Pío. Por ahí empecé también. Llegué por Príncipe Pío, me voy por Príncipe Pío. Llegué solo, me voy solo. Llegué sin dinero, me voy sin… ¡Qué bonito día, qué cielo más hermoso! No hace frío todavía. ¡Esa mujer! Parece como si hubiera sido, por un momento, estoy obsesionado. Claro está que ella está igual que la otra también. Por qué será, cómo será que yo ahora no sepa distinguir entre la una y la otra muertas, puestas una encima de la otra en el mismo agujero: también a ésta autopsia. ¿Qué querrán saber? Tanta autopsia; para qué, si no ven nada. No saben para qué las abren: un mito, una superstición, una recolección de cadáveres, creen que tienen una virtud dentro, animistas, están buscando un secreto y en cambio no dejan que busquemos los que podíamos encontrar algo, pero qué va, para qué, tiene razón, no estoy dotado. La impresión que me hizo. Siempre pensando en las mujeres. Si yo me hubiera dedicado sólo a las ratas. ¿Pero qué iba a hacer yo? ¿Qué tenía que hacer yo? (…) Florita, la desnuda Florita en la chabola, florecita pequeña, pequeñita, pequeñita, florecilla le dio la vieja, florecita la segunda que… ajjj… Me voy, lo pasaré bien. Diagnosticar pleuritis, peritonitis, soplos, cólicos, fiebres gástricas y un día el suicidio con veronal de la maestra soltera. Las muchachas el día de la fiesta, delante de la procesión, detrás del palio, rojas, carrilludas, mofletudas, mirando de lado hacia donde estoy asqueado de verlas pasar, mirando sus piernas, sentado en el casino con dos, cinco, siete, catorce señores que juegan al ajedrez y me estiman mucho por mi superioridad intelectual y mi elevado nivel mental. Ya está, Príncipe Pío. Sí, por arriba. Luego se baja en un ascensor gratis con un tornillo por debajo que parece que le están dando… Comprar un megret3 para el tren, hace tiempo que no leo policíacas, a mí policíacas.
Propuesta de escritura

Escribe un monólogo interior en primera persona. Para ello deberás elegir a un personaje, meterte en su mente y mostrarnos cómo piensa.



Y estos son algunos de los trabajos recibidos hasta ahora:


¡Señor, qué día!

Lo que me faltaba. Ahora viene este bobo con que si presto poca atención a su hija, que si parece que no fuera sobrina mía, que distinto soy con Lua, la de Juli... Claro, que eso no sale de él; lo azuza la mala pécora de su mujer. La lagarta, ¡vaya cómo lo cazó!. Se dejó hacer la barriga sólo para echarle mano. De sobra sabía que aquí había posibles. Y mi hermano, el muy lelo, siempre se ha caído de bueno, que digo de bueno, de tonto. Si no fuera por mamá, no los volvía a mirar a la cara.

¡Vaya día! Te digo mi verdad que a veces es mejor no levantarse. ¿Cómo es posible que esos monigotes se hayan enterado de lo nuestro, lo de Rober y mío?. Y bien clarito lo ponían en la nota que les quité. No sé cuando nos habrán visto. Mira que le tengo repetido que no me meta mano en la calle, pues nada. Como se entere su mujer, ¡qué vergüenza!, ya puedo pedir traslado a mil kilómetros y morirme de ausencia; porque lo quiero, no lo voy a negar. Si aunque me tape la boca, lo grita el corazón. Debería meterles un buen castigo a esos mentecatos. Y encima ponen pillado con y. Mejor no, sería dar tres cuartos al pregonero.

Anda, que Paco explicándoles a los de quinto la resurrección de los muertos... ¿Pero no se dará cuenta?. Me da que tiene pocas luces. ¿Cómo van a rejuntarse los huesos para recomponer el cuerpo, si cada uno andará vete tú a saber dónde?. Y ahora aún peor; no puede haber Cristo que separe las cenizas de unos y de otros. Imposible. ¡Qué hombre!

Como se entere su mujer, ufff, … Dice que me quiere mucho, pero ya veremos si la deja. ¡Si todos son iguales!. A Rosa y Adela les prometieron, les prometieron y ahí las dejaron a las dos, como dos trapos sucios. Y así todos, ¡qué desgraciaos!.

Ah, no, yo no me cargo con las clases de Ana. Tiene un morro que se lo pisa. La calé en cuanto la vi. Falta más que asiste. Si me llego a hacer de miel me crujen a sustituciones. Y luego que nadie te lo agradece.

¡Y el muy baboso de Ramón, ¿me podrá dejar en paz?. Todo el día atosigando, mensajeando, llamando por teléfono, haciéndose el gracioso a ver si caigo. Ni aunque fuera el único hombre de la tierra haría nada con él. El muy friqui. Pues que no me ande, que cualquier día le reviento las canicas que tiene entre las piernas, o le casco una denuncia por acoso que se caga la pata abajo.

Me pongo mala. Mira que hay cuñadas majas y me va a tocar este pendón. Pero tranquila, ya encontraré ocasión de rebozarle por la cara todo lo que he hecho por ellos, como el montón de veces que cuidé de su hija para que fueran de fiesta. Y cuando estuvo malita, ¿qué?. Me pongo y no acabo.

No, está decidido; no voy a seguir así. Valgo más que un revolcón en la cama, por muy bueno que sea. Allí muy bien, pero luego se marcha y me quedo sola con mis problemas, con mis soledades, con mis remordimientos, con mis celos. En cambio, él llega a casa y tiene quien le calienta los pies, y más cosas, le prepara la cena, le plancha la camisa y (me pongo mala solo de pensarlo) con quien salir a la calle, que parece trataran de airear su felicidad por el pueblo. … Y eso de que con su mujer nada, mejor hacerse la tonta. Pues se acabó, Rober; hasta aquí hemos llegado. O conmigo o con ella, … aunque, pensándolo bien, si elige a la otra, quizá debiera ser comprensiva y darle algún tiempo más, hasta que aclare las ideas. Bueno, ya veremos cómo me pilla mañana.

Evaristo Hernández
Grupo B


Monólogo interior

La profesora viene cabreada, no hay quien la aguante. Yo quiero cariño. Lo que nos enseña debe de hacerlo ameno y sin voces. Me estoy poniendo nerviosa y alterada, ¿Será por su comportamiento con el alumnado?

¡Vaya día! Estoy mal y los niños me han puesto peor. ¡Qué desastre! Tendría que haber olvidado mis problemas e ir sonriente y tranquila a la clase. No lo puedo remediar, no controlo.

La enseñanza es muy bonita ,pero requiere mucha paciencia y una buena metodología para transmitir conocimientos al mundo infantil. Soy persona y mi sensibilidad aflora en todos los ambientes. ¡Cómo me gustaría mantener siempre el equilibrio entre lo que pienso y lo que siento! pero soy imperfecta. A veces no es fácil aceptar mi propia realidad.

Sofía Montero García
Grupo B


A pesar de las heridas

Si aquí he logrado llegar
después de tantos destierros
quizás me enseñen los yerros
que lo importante es pasar
conjugando el verbo amar
a pesar de las heridas
pues si no tendré más vidas
en este valle de lágrimas
ir no quiero al de las ánimas
que se dieron por perdidas.

Mercedes González 
Grupo A


¡Dios mío! ¡Qué manera de comenzar hoy la semana!

Luis y Antonio, esta mañana han estado del todo inoportunos, que si mi enfado era por no haber podido ir a skiar, que sabran ellos de mi vida, y los problemas que tengo.No estudian ni atienden en clase, pero imaginar y hacerse historias con la vida de los demas, parece que les encanta.
La tarde tampoco ha sido MARAVILLOSA,siempre hay algun listillo que en el cierre de la reunión le gusta provocar y hoy se ha esplayado bien el sabelotodo, ¡que plomo de tio¡ no le aguanto´,y luego el chico, del autobus,¨¨ pobre ¨¨seguro que él no es siquiera consciente del TIC Nervioso
que tiene, yo que subi al autobus, como empezo a llover de manera torrencial, y me dije, vale, preferia caminar para oxigenar mis neuronas,pero con esa lluvia, ademas de oxigenarlas las iba a ahogar. Hay asientos, me puedo sentar , tratare de relajarme y descansar, el dia ha sido muy expeso, mi mirada se cruza con la del chico del TIC, y yo como una imbecil me percato, trato de buscar otra imagen que su cara, pero aunque miro al infinito, al techo, a la tele que va encencida, que digo yo, para que tanto ruido, nunca se entera uno de lo que dice, yo solo veo los Santos
como diria mi madre cuando ya no podia leer, ella veia los Santos de la revistas. Mira que leia mi buena madre.Dios mio ya va a hacer 6 meses que nos dejo,rezare un Padrenuestro, necesito relajarme, y dejar de mirar a este chico, si no lloviera tanto en la proxima me bajaba y seguia caminando hasta casa, para un día que no tengo el coche, como postre esto.¡Que ganas de llegar a casa!.Poder darme una ducha, cenar algo ,
terminar el libro que me ha enganchado, hoy nada de tele, ni charleta, estoy yo para charleta y seguir con el monotema, de su viaje con sus ¨
¨colegas¨¨ por los cañones del RIBAGORZA, que ganas tengo de que se valla al dichosito viaje.Hoy necesito tiempo para mi...

Josefa Agustín González
Grupo B


Monólogo de la profesora

Yo me voy dimito me voy para casa pido la excedencia no sé esto no hay quien lo aguante inocentes qué delito cometí aunque si nací míralos inocentes pasándose papeles para insultarme o pegar a un compañero al más débil todos a una la vida es un horror un error la verdad es la fuerza desprecian cuanto ignoran desprecian todo la verdad todo a la mierda y los padres los peores el otro día gritándome cavernícolas que si su niño un niño paciencia que no le grite que nunca ha roto un plato y casi me agarra por el cuello escupiéndome hija de puta y el jefe de estudios que redacte un informe y no se puede hacer nada que tenga paciencia pedagogía esto es lo que hay la cultura qué va la fuerza tú mismo sé tú mismo just do it hay que darles confianza seguridad no cómo un expediente no aprobado general que se vayan todos a tomar por saco y el jefe de estudios la castiga dos semanas sin clase eso sí cuando le tocó los cojones a él que la niña llamó no sé mariquitas o gay o fue una pregunta no sé a su novio el de químicas hasta ahí podíamos llegar pero a mí que me den hija de puta qué buen profesor todos aprobados dejad que los niños se acerquen a mí y conciliación una mierda yo dimito me voy no sé ya me lo dijeron tú no vas a aguantar y alardean de ignorancia eso para qué sirve yo lo que quiero es que mi hijo gane sé tú mismo tony soprano qué error a ver quién le tose a mi niño y dos semanas sin clase porque muy bueno el de químicas fíjate que los tiene medio año haciendo una aspirina y leyendo el marca y pidiendo bajas cuando le sale de las narices él sí que puede y un huevo conciliación y la baja si te estás muriendo y mi marido vino el otro día con una mancha roja en la camisa si no tenemos sexo y que no le espere a cenar si es que me despido le pongo una bomba a todo no aguanto más y el jefe de estudios y su novio y los padres y el cabrón de mi marido y el niño pasando un papel que pondrá vamos a pegar a fulanito siempre el más débil y lo grabamos pero no los toques inocentes inocentes si los inocentes todos están muertos como mi hijo no sé

Ignacio Aparicio Pérez-Lucas.
Grupo A


Contar del uno al diez

Había notado yo algo raro. Empecé a caminar pasillo adelante, me giré de sopetón y allí estaba, la bolita de papel volando del pupitre de Cuqui Moliner al de Rosbel Pastrana, casi la cojo al vuelo. Pero tampoco hubo problema, la parábola no estaba bien calculada —qué van a saber estas majaderas de parábolas— y la bolita de papel aterrizó en el pasillo. He hice con ella y controlando el impulso primero me la guardé en el bolsillo sin decir ni pío. Una tiene su experiencia.

La leí mientras el recreo. Será majadera la tipa... cerda, guarra, furcia, una zorra, eso es lo que es, una zorrona, y en el peor sentido del término, que me tiene a los compañeros de clase revueltos con esas minifaldas que no dejan nada a la imaginación, la Cuqui Moliner, digo, pero si vas a ver, la Rosbel Pastrana tres cuartos de lo mismo, me dan a elegir y me quedo con ninguna, lo estoy poniendo en suave, porque lo que me salió al pronto eran todo tacos y palabros que malsuenan y podrían herir la sensibilidad como se suele decir, yo creo que hasta me cisqué en su pura madre (de las dos), tengo más mala suerte que la óspera, no sé qué coños me pasa que siempre me cojo la gripe a destiempo, o sea, nunca en lunes, que sería fenómeno eso de faltar a clase el día más chungo de la semana.

La nota decía: «No voy a contarte nada Rosbel, lo que tengo que decirte bien puede esperar a la hora del recreo. Esta nota es para poner mala nota a la persona que tenga la mala leche de interceptarla sabiendo que no es para ella. No me extrañaría que fuera la profe». Menos mal que habían salido al recreo, me dio tiempo a controlar y en vez de salir tras ellas me puse a contar del uno al diez, que a mí me funciona, y más si cuento en números romanos, y gracias a ello cuando volvieron ya se me había pasado un poco el recocido de los adentros.

Lo tengo experimentado y no falla, el tenderme en la cama antes de cenar me refiero, encima de la colcha y sin desvestirme para rebobinar del día, de modo que aquí estoy y, mira, ya no siento esa indignación, aunque no se me haya ido del todo, ya se entiende que del todo no se me iba a borrar, pero que me hago cargo, vamos, no hay pecado que no tenga disculpa y a fin de cuentas no dejan de ser unas chiquillas, pero lo siento, eso no quiere decir que no las saque mañana al encerado para las ecuaciones de segundo grado. Menos mal que una tiene sus técnicas que le ayudan a sobrellevar la carga propia del cargo.

Pascual Martín
Grupo B


Monólogo de un suicida

Y la médico preguntándome que porque me he suicidado y yo que estoy harto de esta mierda de vida que llevo y que no puedo con las deudas pues no pasa nada aunque vayas a la cárcel que mas da siempre será mejor que estar muerto y yo que lo intento pero me cuesta mucho pensar con claridad estoy confundido total porque no me dejan morir tranquilo si al final siempre es la muerte pues que mas da antes que después si luego siempre es eterna hasta el infinito y es que no puedo con el infinito por mas que intento pensarlo como que no soy capaz no consigo que me entre en la cabeza no me da la mente humana dicen que el cerebro solo utiliza un diez por ciento de su capacidad quizá con un veinte o un treinta podría pensar el infinito perdona me puedes cambiar las sabanas que me he meado esta calado hasta el almohadón pero bueno que has hecho chaval no se estaba dormido yo ni me he enterado que me he tomado sesenta o setenta pastillas cuatro cajas todo lo que tenia en casa y el cuchillo que no cortaba y me habría cortado las venas y la sangre por el suelo y yo no me he enterado pues no me despierto con tantas pastillas un vaso lleno de agua no un vaso lleno de pastillas agua un litro cuando menos y me tumbo tranquilo con los gatos no se si intentaron despertarme puede que si que cuando me hacia el dormido me daban con la pata y no se si me han lavado el estomago le digo a mi hermana la han dejado entrar llevará toda la noche sin dormir y tendrá que ir ahora a trabajar desde luego las lio como Amancio y me ingresan en la séptima si yo quiero pero no que ya estuve tres días en la séptima y no te hacen nada pues el hospital de día y digo que vale que mejor pero estoy pensando que no voy a ir solo es para que no me riña mi hermana y va conmigo al servicio porque solo no me dejan ir que no es de hombres suicidarse dos veces seguidas y acabo de mear y enseguida me vuelven las ganas y…

Poli Rubia
Grupo A


Monólogo interior en tres partes


Nota del niño:
¡Que ojeras tiene la profe hoy!
Madre mía, parece que el finde semana la pasó factura con tanto alcohol y fiesta.

La profesora al leer la nota:
Este muchacho, ¿ No se ha mirado él sus pintas? Como si todos fuéramos perfectos, y tuviéramos días buenos cada día que en la mayoría de los casos no es así. Y ahora, ¿Qué le digo yo? para que sus padres vengan a reñirme después y bla, bla, bla...es absolutamente ilógico. Sería agradable reñirle a él por su mal comportamiento....

Al llegar a casa:
Qué maravilla, por fin me he metido en la cama. Mis pies, ¡Dios mio! y eso que no es de esos días que llevo tacones ni el uniforme que me marca esos kilos que cogí en verano y no precisamente de hincarme a alcohol y drogas, como decía la nota, al final me resulta simpático el niño y todo. Pongo la TV a ver si encuentro un programa que me relaje y pueda olvidar el día tan perro de hoy.
Estupendo, ahora oigo a la pesada de la vecina cantando la canción esa que aburre hasta la sopa.
Me vence el sueño hoy, ya verás.
Ya cené y dejé la comida de mañana lista.
¿Qué día se me presentara mañana?

Iria Costa
Grupo B


Fuiste tú (yo)

Te levantarás sin haber dormido ni un solo segundo. A oscuras, te observarás ante el espejo y te verás igual que ayer, igual que todos estos años –siglos, ya-. Ni un solo cambio. Ni siquiera el primer intento de una arruga. Una cara inexpresiva, congelada y sin gestos que te nombren. Intentarás encontrarte y será inútil. La sombra será la única luz que te alumbrará y el silencio el único sonido que te acompañará a todas partes en ese moverte a ningún sitio. Y permanecerás así, sin tiempo definido y sin espacio concreto. En la eternidad. En la nada. Y sufrirás, sufrirás y sufrirás por los siglos de los siglos.

Madre, ¿por qué no viniste a velarme aquella noche eterna? Te esperé y nunca llegaste. ¿No te bastó que me arrancara la vida, aunque con ello no pudiera devolverte a ese otro hijo que te arrebató mi envidia?

José Manuel Romero Vicente
Grupo A


SI YA LO SABÍA YO…

Si es que nada más abrir la ventana esta mañana pensé que sería uno de los días para olvidar, me costó la propia vida salir del paraíso para dirigirme al infierno, porque lo que tengo este curso es un auténtico infierno, el peor curso del colegio y todo por culpa de la jefa de estudios que me tiene manía, que no me traga y me endosó sin corresponderme semejante grupo de fieras sin domar y por otra parte tengo mi parte de culpa por no saberme enfrentar, yo mucho protestar por detrás pero me quedo hecha una palurda y no doy la cara. Claro que para justificarme, necesito mejorar mi autoestima últimamente por los suelos y qué mejor de hacerlo que enfrentarme a un grupo tan complicado e intentar enderezarlos, pero pasados dos trimestres reconozco mi más absoluto fracaso, no te imaginas el calvario que estoy pasando, ahora que se acerca la semana santa yo llevo meses de procesiones, penitencias, latigazos, yo que se! ,al llegar por la mañana procesiono delante de los padres que me lanzan con sus miradas dardos envenenados para aumentar mi ya de por sí mal humor que tengo siempre a esa horas intempestivas, .a ello se unen las fieras que me han tocado, antes de entrar ya están a la gresca así que cuando entran en clase ya van calentitos con gana de pelea, yo que cada vez tengo menos energías me las dan por todos lados. Pero esa mañana ya sabía yo lo que me esperaba, lo de todos los días pero aumentado a la enésima potencia, pues además de mi entrada llena de zancadillas, me llama la jefa de estudios, a la que cada día trago menos y me dice que tengo que sustituir la hora que tanto necesitaba para preparar materiales, precisamente hoy que tengo vigilancia de recreo y que para más inri llueve y hace un frío que te cagas, así no se puede estar bien de la mollera y a pesar de todo quiero aparentar normalidad en clase, que es lo que me dice el orientador que no tiene ni idea de lo que es enfrentarse a 30 chavales preadolescentes y llegó lo que tenía que llegar, que el elemento que menos te esperas, el niño mono y espabilado que por ello se enteró pues los demás no son capaces de semejantes descubrimientos, se quedaron todos en Colón, ya que lo consideras uno de los tuyos se da cuenta de que se me ha caído un cristal de las gafas y se lo chiva a toda la clase vía papelitos y miradas que había qué verlas, una persona normal no aguanta eso, por eso dicen los políticos y pedagogos que debemos ser de otra pasta y lo grave no está ahí, que se montó una buena, vamos como si hubiesen ganado la champion, sino que ya llevo mucho tiempo obsesionada con que estoy perdiendo vista y el señor oculista me dice que estoy bien que lo que le digo son cosas de la edad y yo estoy de la edad que me subo por las paredes. Si ya lo decía yo, hoy me la montan y vaya que me la montaron, qué vergüenza se enteró el director, otro que tal baila, que en vez de estar a lo que tiene que estar se dedica al cotilleo y la crítica y yo que me puse de los nervios, gritando, casi me tienen que reducir ni que fuese una violenta como los que andan por las calles montando el pollo cada tres por dos, que yo ante soy pacífica, que he propuesto siempre las actividades del día de la paz, así que se enteró todo el colegio, siendo el hazmerreir de todos, así que ahora que te pillaba en el ascensor te he metido una chapa, pero solo para haber si con este pequeño desahogo consigo pegar ojo porque tal como vengo ni con una caja de orfidales se me bajan hoy las pestañas y los humos..

Antonio Castaño Moreno
Grupo A


Mis pollitos

Siempre me había gustado la enseñanza, para ello me había preparado concienzudamente, había terminado la carrera y aprobado las oposiciones, todo brillantemente. Mi padre me lo advirtió, que el dar clases como el torear, es bajarse a la arena y bregar con el toro que sale cada día, en este caso los alumnos, cada uno un mundo, y tienes que procurar sacar lo mejor de todos, motivarlos y que aprendan, que si eres buena profesora te recordaran toda la vida, y en los años que llevo impartiendo clase, ese ha sido mi objetivo. Este curso, “mis pollitos”, son todos distintos y me alegro, porque no me aburro nada, a cada uno le estoy sacando lo mejor, los buenos mejoran ellos solos, son hiperactivos, llevan todo perfecto, no dan ningún problema, tienen enormes ganas de aprender, y tienen un futuro muy prometedor. Luego tengo los mas vagos, no por ello menos inteligentes, los que algunos días van sin los deberes hechos, poniendo disculpas, es que he tenido que ayudar a mi padre, es que.., es que...., me siento con ellos y les ayudo a iniciar sus deberes, al final los hacen y casi todos van a la par. El día de San Valentín, hicimos un juego muy divertido, los chicos tenían que decir frases a las chicas como si fueran sus novias y al revés, recuerdo algunas curiosas, “Cuando te miro, me pierdo en tus ojos azules, pero te recuerdo que también me pierdo en el Carrefour”, “Quiero que sepas, que si vengo a clase y estudio es solo por verte, no dejes de venir porque sino yo tampoco vendré”. Durante el curso, les vas cogiendo cariño, conoces su vida, sus problemas, sus miedos, sus inquietudes, y sabes que el final del curso está cerca y que el próximo año tendrán otros profesores, solo espero que me recuerden como alguien que trato de ayudarles para que su vida fuera mejor.

Luis Iglesias
Grupo B


Del vicio y otras oportunidades

Siento que algo se va desvaneciendo a medida que pasa la vida. Todo lo que me he propuesto y pensado conseguir, sigue ahí, como persiguiéndome, como esperando un final.

Aunque muchas cosas se han logrado, no hay completa satisfacción, bien porque no se han obtenido de la manera que yo pensaba, contrariamente a mi idea del perfeccionismo, o al menos, no siguiendo el guion que establecí para conseguirlas. Otras dudo que se me materialicen y aun así, siguen martilleando mi cerebro, como llamadas de atención, como aldabonazos en las puertas del fracaso.

Sé que muchas de ellas me han hecho o me harán daño y a pesar de ello las añoro, no las quiero perder y daría lo que fuera por seguir con ellas a pesar de que mi “Yo racional interior”, me muestra que lo inteligente, es desterrarlas de mis más profundos hábitos.

¿Qué pensáis Vosotras , Ilusiones Tardías?
¿Qué diríais si no tratara de conseguiros, Metas?
¿Acaso Tú, eres un fin en ti mismo, Comodidad?
¿Debo guiarme en todo por conseguirte, Salud?

Caos, dualidad, haz y envés, cara y cruz, blanco negro y si no, solo nos quedan los grises intermedios, aunque podríamos pintarlos de un color más alegre, pero ¿ acaso sabríamos? Y ¿si supiéramos querríamos?.
¡Tanta gayola mental para dejar de fumar! Y lo cierto es que debo hacerlo.

Carlos García Riesco
Grupo A


Pensamientos de una maestra

Mira que ir a clase con un ojo pintado y otro no a quien se le ocurre, solo a una que se pasa todo el día corriendo sin parar, la casa los hijos la escuela, desde luego esta generación queremos la equiparación con los hombres, pero continuamos con las labores domésticas además del trabajo, ya lo hablo con mis compañeras ¡que listas eran nuestras madres! además sin ningún complejo, sin ambiciones, nosotras hemos querido trabajar y lo hemos conseguido ¡vaya si lo hemos conseguido! dentro y fuera de casa, y a todos los sitios corriendo, como voy con el tiempo justo no me he encontrado con ninguna compañera que me hubiera advertido y me hubiese pintado el ojo, bueno me hubiese despintado el otro, pues en el bolso no llevo utensilios de maquillaje, por cierto a ver si meto un kit de maquillaje pero luego no lo voy a tener siempre a mano pues cambio de bolso y las cosas siempre están en el otro bolso y eso que utilizo tres normalmente, anda que la que utilice ocho o diez lo tiene claro un sin vivir, y todo por querer abarcar mas de lo que una puede. Mañana me levanto diez minutos antes, y llego a todo sin correr.

José Luis Juan Fonseca
Grupo A

Vecinos de Villar del Río

El lunes pasado la sala de Fondo Local se llenó de cohetes, de manzanas de caramelo, almendras garrapiñadas y palos de algodón de feria. Todo eran guirnaldas y pregones de tómbola para festejar al patrón o la patrona de las fiestas.
Hablamos del pregón y la figura del pregonero. Señalamos el manual del perfecto pregonero y pusimos como ejemplo algunos pregones como el que hicimos Remigio González "ADARES" y yo para las fiestas de Anaya de Alba, en honor al Bendito Cristo del Amparo, en el año 2000:
Estas son las palabras que dediqué a las gentes de su pueblo en el "Pregón de Fiestas":



Amigos de Anaya de Alba, autoridades. Es para mí un privilegio acompañaros en el bautizo de las fiestas de este pueblo y poner voz a este pregón. Me siento orgulloso de poder ofreceros mis palabras y de sentirme entre vosotros.
Y aunque no son muchas las veces que pisé estas calles, las recorrí en las páginas de los libros de Remigio González “ADARES” –entre vosotros “Remiche”– quien agradece año tras año, con su presencia, el reconocimiento de todos sus paisanos. Porque él ha sabido situar este pueblo y darle identidad y color en los mapas y sobre todo en su corazón. Yo he sentido el pasado y el presente de Anaya de Alba en la voz de su poeta, acompañándole durante estos años a su cita inexcusable con todos vosotros y con el Cristo del Amparo, símbolo y abrigo de este pueblo, y al que pedimos protección y muchos años de salud y vida. Porque sé que vosotros compartís ese fervor. El mismo que contagia Remigio con su sonrisa y su voz cada vez más niña e ilusionada.
Gracias a Remigio y a otros vecinos de Anaya –que también lo son de Salamanca– he conocido la plaza y la escuela de primeras letras que inmortalizan a su poeta, he caminado novecientos pasos hasta el cementerio y la ermita del Cristo del Amparo, he escuchado las campanas de la Iglesia Parroquial dedicada a Nuestra Señora del Carmen y he paseado por calles y caminos y hasta he probado sus viandas y sus dulces.
Quiero significar en estas líneas como este pueblo fue, a través de los años, adueñándose de todo su territorio –en manos de la familia de los Anaya– hasta conseguir toda su autenticidad. Porque tal y como dice Remigio “atender al pregón de un pueblo es recordar y calcular el recorrido de su término y expresas los acontecimientos principales del cual forma parte este vecindario que tiene su historia y su demarcación y sus límites, y que recuerda, cómo no, a su campanario y a todos sus vecinos, vivos y muertos”.
Anaya de Alba recoge –en estas fechas– a sus hijos que están fuera y los reúne en la Santa Misa y en el baile. Son estos días de júbilo como también lo eran antes. Cuando la dulzaina y el tamboril amenizaban los pasacalles. Cuando los mayordomos acompañaban a los tamborileros y recibían “el adobe”. Cuando se vendía en la plaza la “machorra” y eran muchos los que pagaban una oveja para matarla y comerla en las fiestas. Cuando las gentes de este pueblo, después de la misa mayor, compraban las almendras y tiraban a la escopeta donde “los Resti” de Galinduste.
Un pueblo hospitalario que acogía –como ahora–c a los forasteros y los invitaba a comer en sus casas. Tiempos en los que a la mujer no se le permitía hacerse la permanente. Y se comía el gallo del corral o las alubias que muchos cómo Adares seguro no cataban hasta entonces. Fechas en las que había dos salones de baile con la música de cebo para pescar unas perras. Música como el pasodoble de Pepe Romero o la canción del “torito nevao” con el que las parejas se apretaban muy derechas hasta que había que ceder el turno.
Todos esos recuerdos, y muchos otros, aún laten en el pulso de Remigio, ya poeta desde chico y para siempre.
Él se afana en mantener viva en su recuerdo la historia de este pueblo y de sus gentes. Como Honorio Mateos, el inventor del arado romano y al que Adares dedica una foto y unas palabras en uno de sus libros. También aquí, entre sus páginas más fértiles están las huellas de este pueblo hermano de Alba, al que tanto queréis.
Aquí están sus raíces y su tierra, su cuna y su epitafio. Y en Salamanca está su estampa, su foto y su palabra, para siempre unidas a la Plaza del Corrillo.
El nombre de Adares es conocido y servirá para que el pueblo tenga un apoyo cultural importante a través de las generaciones jóvenes. Por eso este recuerdo es para él. Para un amigo con el que he compartido y espero compartir mi inquietud y mi tiempo muchos años. Con quien aún hay mucho por decir y por hacer y al que tanto están ayudando personas como Bernal o Chon o Alfredo o todos vosotros con vuestro cariño y aplauso.
Brindemos por él y por todos vosotros con el vaso bien teñido y disfrutemos del baile y las verbenas y ahorremos paladar para la chocolatada y animemos a nuestros niños y ancianos a participar en los juegos y que se oigan vuestras voces en la misa y las alboradas, y vuestras tripas en las tapas y el vino y vuestros sueños en la magia y los disfraces y vuestra alegría en los pasacalles y la espuma y en los juegos de mesa y los deportes y cabezudos. Porque éstos son días de fiesta y de disfrute y hay que vestirse de largo y alborotar la plaza.
Así lo dice otro escritor, Alonso de Ercilla: “De consejo y acuerdo una manera / tienen de tiempo antiguo acostumbrada, / que es hacer un convite y borrachera / cuando sucede cosa señalada”.
Que las fiestas os deparen mucha felicidad y alegría y que el próximo año nos reunamos de nuevo aquí, con el ánimo reciente para llenar las calles de risas y algaradas.
Gracias a todos los que os habéis citado aquí. Gracias al Ayuntamiento, en la figura de su alcalde, y a todos los que no han venido y a los quintos del pueblo y a todas las personalidades.
¡Viva Remigio! ¡Viva Anaya de Alba! ¡Viva el Cristo del Amparo!

Señalamos también el pregón escrito por Nicolas Sáiz Herráiz que leyó el alcalde de Villar de Cañas cuando el pueblo participó en el concurso Gran Prix:

Soy el alcalde señores,
de este pueblo castellano,
y si quieren divertirse
yo les diré donde estamos.
El pueblo que represento,
se llama Villar de Cañas,
y si quieren visitarnos
ya sabrán de nuestras mañas.
Villar de Cañas se encuentra,
si ustedes miran el mapa,
donde termina la Sierra
y donde empieza la Mancha.
No es difícil de llegar
y nadie se perdería
pues está a 9 Kilómetros
de la famosa autovía.
Y si quieren visitarnos
cuando salgan de viaje,
podrán comerse unas gachas,
un zarajo o un potaje.
En mariscos y pescados
no estamos muy bien surtidos,
pero se pueden hartar
de jamones y embutidos.
Y como están en la Mancha,
no piensen en el regreso,
sin haber probado antes
nuestros exquisitos quesos.
Estamos a un solo paso
del Quijote y sus molinos,
de la tierra de los ajos,
de las viñas y los vinos.
No podrán tomar el sol,
aquí no hay playa ni mar,
pero hay pinares, rastrojos
y algún que otro colmenar.
Por su vega pasa el Záncara,
deja a un lado la chopera,
y al otro el cerro "La Morra"
que fue el pueblo de Alcolea.
Si vienen a Villar de Cañas
y recorren el lugar,
verán muchísimas cosas
que no podrán olvidar.
Y también estoy seguro
que quedarán de una pieza
si visitan la Ermita
de Nuestra Señora de la Cabeza.
Si van a ver la Ermita
no lo tomen muy en serio
porque detrás de la Ermita
tenemos el cementerio.

Y entre pregón y pregón se nos pasó la tarde.
Incluimos, por último el texto de Luis Cernuda titulado "Eran tres pregones":

Uno cuando llegaba la primavera, alta ya la tarde, abiertos los balcones, hacia los cuales la brisa traía un aroma áspero, duro y agudo, que casi cosquilleaba la nariz. Pasaban gentes: mujeres vestidas de telas ligeras y claras; hombres, unos con traje de negra alpaca o hilo amarillo, y otros con chaqueta de dril desteñido y al brazo el canastillo, ya vacío, del almuerzo, de vuelta al trabajo. Entonces, unas calles más allá, se alzaba el grito de “¡Claveles! ¡Claveles!”, grito un poco velado, a cuyo son aquel aroma áspero, aquel mismo aroma duro y agudo que trajo la brisa al abrirse los balcones, se identificaba y fundía con el aroma del clavel. Disuelto en el aire había flotado anónimo, bañando la tarde, hasta que el pregón lo delató dándole voz y sonido, clavándolo en el pecho bien hondo, como una puñalada cuya cicatriz el tiempo no podrá borrar.

El segundo pregón era al mediodía, en el verano. La vela estaba echada sobre el patio, manteniendo la casa en fresca penumbra. La puerta entornada de la calle apenas dejaba penetrar en el zaguán un eco de luz. Sonaba el agua de la fuente adormecida bajo su sombra de hojas verdes. Qué grato en la dejadez del mediodía estival, en la somnolencia del ambiente, balancearse sobre la mecedora de rejilla. Todo era ligero, flotante; el mundo, como una pompa de jabón giraba frágil, irisado, irreal. Y de pronto, tras de las puertas, desde la calle llena de sol, venía dejoso, tal la queja que arranca el goce, el grito de “¡Los pejerreyes!”. Lo mismo que un vago despertar en medio de la noche, traía consigo la conciencia justa para que sintiéramos tan solo la calma y el silencio en torno, adormeciéndonos de nuevo. Había en aquel grito un fulgor súbito de luz escarlata y dorada, como el relámpago que cruza la penumbra de un acuario, que recorría la piel con repentino escalofrío. El mundo, tras de detenerse un momento, seguía luego girando suavemente, girando.

El tercer pregón era al anochecer, en otoño. El farolero había pasado ya, con su largo garfio al hombro, en cuyo extremo se agitaba como un alma la llama azulada, encendiendo los faroles de la calle. A la luz lívida del gas brillaban las piedras mojadas por las primeras lluvias. Un balcón aquí, una puerta allá, comenzaban a iluminarse por la acera de enfrente, tan próxima en la estrecha calle. Luego se oía correr las persianas, correr los postigos. Tras el visillo del balcón, la frente apoyada al frío cristal, miraba el niño la calle un momento, esperando. Entonces surgía la voz del vendedor viejo, llenando el anochecer con su pregón ronco de “¡Alhucema fresca!”, en el cual las vocales se cerraban, como el grito ululante de un búho. Se le adivinaba más que se le veía, tirando de una pierna a rastras, nebulosa y aborrascada la cara bajo el ala del sombrero caído sobre él como teja, que iba, con su saco de alhucema al hombro, a cerrar el ciclo del año y de la vida.
Era el primer pregón la voz, la voz pura; el segundo el canto, la melodía; el tercero el recuerdo y el eco, la voz y la melodía ya desvanecidas. 


Propuesta de escritura

Imagina que te hacen pregonero de las fiestas de tu pueblo. ¿Qué pregón harías? Si no tienes pueblo puedes inventarte uno.
Incluye en el pregón las palabras "bolotina", "zepeloide", "espinolo", "rimunchano", "pulululu" y "tróspido". Defínelas previsamente.-


Y estos son los trabajos recibidos hasta ahora:


HIJOPUTA EL PREGONERO

Reproduzco aquí un artículo que leí en la revista cuadernos de la meseta y que tiene mucho que ver con el tema de los pregones de fiestas. Si a alguien le pudiera interesar está concretamente en el numero de septiembre del año pasado.

Estimados lectores, comenzamos nuevo curso en vuestra revista favorita, cuadernos de la meseta, aunque no olvidamos del todo el verano. Me gustaría poneros en situación. Moríñigo, nombre del pueblo de este que escribe. 11:30 de la noche del 14 de Agosto, Víspera de las fiestas patronales de nuestra señora del Romeral .Me gustaría rescatar por curioso el pregón de fiestas que a esa hora estaba a punto de realizarse, y que aunque os pudiera parecer surrealista puedo aseguraros que es tan cierto como que ahora mismo estáis leyendo estas líneas. Debo advertiros que existen en mi pueblo vocablos que solo se utilizan a nivel local por lo que al final del relato os traduciré los que pudiera utilizar en el mismo. Para que vayáis conociendo alguno os diré que leía este año el pregón un tróspido comerciante, hijo del pueblo, aunque asentado en Barcelona desde su mocedad. Desde el balcón del ayuntamiento y rodeado por las máximas autoridades civiles y eclesiásticas, se dispone a comenzar con el pregón el subsodicho, de nombre Florentino Marcos Barcala.

Convecinos del pueblo de Moríñigo, sería un orgullo para mi poder comenzar este pregón dirigiéndome a vosotros desde el cariño y el respeto, cosa que me resulta totalmente imposible en este momento, pues es tal mi grado de indignación que me pondría a repartir ostias como panes y me quedaría solo. Seguramente la mayoría conoceréis el motivo de mi descontento ,no obstante para quien pudiera ser ignorante al respecto diré que he contado desde la entrada del pueblo hasta esta plaza en la que nos encontramos, lo cual viene a suponer una distancia de unos cuatrocientos metros, ocho pintadas con la siguiente leyenda: HIJOPUTA EL PREGONERO. Si este es el concepto que tenéis de mi, bien os puedo decir cual es el que yo tengo de vosotros. Pero como me llevaría horas sacar a relucir los trapos sucios de cada uno, lo haré solamente con vuestros representantes aquí presentes, siendo mi deseo que os deis todos por aludidos.

Queridísimo alcalde, nada tengo mas seguro que el motivo de que haya sido invitado este año a ser pregonero de las fiestas no será otro que el haber enchufado en la fábrica de SEAT en Martorell a vuestro hijo Joaquín, cosa que me ha resultado harto difícil habida cuenta de que la mayor cualidad de vuestro primogénito es la de ser rimunchano y putañero además de un ser insulso y con menos iniciativa que el sombrero de un gitano.

Señora teniente de alcalde, me place dirigirme a usted con quien no tengo el gusto de haber conversado mas que en tres o cuatro ocasiones, dándome cuenta desde la primera de ellas de su carácter zepeloide y su escaso intelecto, que con el debido respeto bien se pudiera comparar al burro que guarda en las cuadras su señor padre conocido en la comarca como Amancio el remerano.

Llegado su turno Sr. concejal de urbanismo y rogándole me perdone pues desconozco su nombre le diré que es bien sabido por todo el pueblo que aquel, Dios lo tenga en las calderas, que usted llamaba padre fue tan solo el pagador de vuestro bautizo y es que con los años se ha venido a confirmar lo que en su día era tan solo una sospecha, pues es usted el vivo retrato del espinolo que solia visitar el pueblo en los años sesenta y que dejó de hacerlo en las mismas fechas en que su madre quedó milagrosamente preñada habida cuenta de la impotencia, por todos conocida, de su señor padre.

Y que decir de usted queridísima Balbina, nuestra ilustrada concejal de cultura, que la mayor utilidad que pudiera sacar de un libro sería calzar una mesa. No me llegarían los dedos de una mano para contar las veces que yo mismo la he sorprendido en el pulululu de mi vecino Vicente el aguado haciendo que menguara el numero de gallinas que lo pudieran habitar.

Para ir terminando no quería dejar de referirme a nuestro bien amado párroco, al que todos nos referimos como la bolotina del tío Braulio, que así se llamaba su difunto padre, pues bien es sabido su cariño hacia los zagales jovencitos que suelen ayudar a misa.

Pues bien querido pueblo espero os sintáis todos representados en este sentido e improvisado pregón, que a bien seguro no olvidareis por tan pronto. Tan solo me queda gritar bien alto: VIVA NUESTRA SEÑORA DEL ROMERAL, VIVA MORIÑIGO… y que a poder ser se os atragante a todos la borrachera.

Como podéis suponer salió del pueblo el pregonero escoltado por la guardia civil, aplaudido por unos pocos e insultado y apaleado por la mayoría.

A continuación os explico el significado de algunas de las palabras autóctonas de mi pueblo, utilizadas en el relato de esta crónica.

TRÓSPIDO. Aventurero. Exitoso. De buena fortuna.
RIMUNCHANO. Borracho. Desastroso.
ZEPELOIDE. Que anda siempre en las nubes. Medio tonto.
REMERANO. Bruto. Asalvajado.
ESPINOLO. Vendedor ambulante de bacalao desespinado y curado en salazón.
PULULULU. Gallinero situado en la parte trasera de la casa.
BOLOTINA. Afeminado.Maricón.

Poli Rubia
Grupo A


Fiestas de San Tróspido

Queridos zepeloides, este año tengo el honor de haber sido elegido como pregonero de las fiestas de San Tróspido; como sabéis llevo trabajando 20 años como médico en vuestro pueblo y ya me considero un zepeloide más; seré muy breve, empezaré diciendo que el alcalde me ha dicho que no se me olvide comunicaros que han contratado a la orquesta Rimunchano para amenizar las noches con buena música, y que para los niños hay muchos juegos nuevos, la famosa bolotina es una noria muy divertida, y que el mago espinolo hará disfrutar a los paisanos del pueblo y a los pulululus venidos de fuera. ¡Viva San Tróspido! !Pero que no viva tan lejos!

Luis Iglesias
Grupo B


Pregón del Villar

Peliagudo me lo habéis puesto, amigos de Villar del Campo... digo, del Río. Difícil un pregón de fiestas cuanto tanto es lo digno de glosar en el pueblo, no digamos entre los hijos del pueblo.

Pero forzoso es decidirse y he optado por hablar de la persona sin duda más popular entre todos vosotros. Me estoy refiriendo, naturalmente, a Lupercio Barragán Briz, el gran “Zepeloide”, a quien mejor no podía cuadrar el calificativo.

Sepáis, amigos del Villar, que ya de bien niño, Lupercio mostró la firmeza de su carácter cuando pedía, exigía, su pulululu. Y lo mismo cabe decir de cuando algo más adelante, cinco, seis añitos, luchaba a brazo partido con niños mayores que él para conseguir hacerse con el espinolo.

Todo se ha de contar sin embargo; el gran “Zepeloide” también tuvo sus veleidades, estas no tan conocidas. Hablo de su etapa de adolescente donde, como rimunchano, hasta se inventó el término tróspido, cuyo significado tuvo la deferencia de hacerme saber andando el tiempo.

Claro que todo esto no deja de ser palabrería hueca. Lo que vosotros de verdad queréis oírme decir es que nadie como Lupercio Barragán a la hora de ejecutar la volotina; en eso sí que lució una maestría como nadie, sabiendo ganarse el respeto de todos.

Bueno, pues dicho queda. Y al ser conocido de todos sus paisanos, tampoco es cuestión de insistir yo en ello. Así que, amigos de Villar del Campo... digo del Río, nos levantamos de nuestros asientos si os parece, que son las 20:40 y a las 20:45 dan en la tele la final entre el Real Madrid y el Barça.

Que va a ganar quien no tiene más remedio que ganarla, el mejor.

Muchas gracias.


GLOSARIO:

ZEPELOIDE – en plural, dícese del que los tiene muy gordos.
PULULULU – así pide el niño su pantaloncito limpio cuando se ha hecho caca.
ESPINOLO – polo estrecho y afilado – el más demandado es el de vainilla.
RIMUNCHANO – poetastro, rimador de tres al cuarto.
TRÓSPIDO – el que va antes del cuatróspido.
BOLOTINA – remate a puerta levantando mucho la pierna y colando el balón por toda la escuadra.

Pascual Martín
Grupo B


PREGÓN DE FIESTAS. PUEBLO DEL TESO ALTO

Es ya tradicion en la mayoría de localidades, dar inicio a las fiestas con unas palabras que suelen llamar pregón. Generalmente lo lleva a cabo alguien que tiene méritos, es popular, o con suficiente carisma para ser aceptado por la concurrencia.(¡Cómo cambian los tiempos!) Pues nada de todo eso me distingue. Quienes poseen esos méritos vendrán, al menos eso espero, en años sucesivos. Pido disculpas, pues, por ocuparos estos minutos sin vuestra previa autorización.

Y después de esto....

Felices fiestas a todos, a los del PUEBLO DEL TESO ALTO y a cuantos de otros lugares habéis llegado con el ánimo dispuesto a compartir el bullicio y la alegría que comienza a respirarse en esta plaza.

Mis mejores deseos para quienes, deseándolo, no están presentes, porque las circunstancia de la vida los han llevado lejos de su tierra y de su gente.

Quiero deciros que, desde siempre las fiestas populares fueron elementos que separaban periodos naturales; periodos que tenían que ver con un cambio en las tareas agrícolas; antes, cuando una mayoría de la población era eminentemente rural; cuando el trabajo era de sol a sol - y si a mano venía, de luna a luna; cuando la camisa encorchada podía llegar a hacer rozaduras en el cuerpo. Eran otros tiempos que muchos conocemos y algunos ni sospecháis. O tal vez, sea más acertado decir que algunos conocemos y muchos ni siquiera sospechais.

Pues así ocurría con la fiesta de S. Cristobal. Hace muchos años, se celebraba en el mes de septiembre. Se trataba de una fiesta casi familiar, casi exclusiva para los cofrades. Un día, un cura viejo pero bueno, recogió el sentir mayoritario de la gente y decidió que un santo tan grande no debía tener una fiesta tan pequeña. Aclaro: que yo sepa, el Santo no se había quejado.

Por otra parte, la vida había evolucionado lo suficiente como para poder robarle un par de días a la siega. Y entre todos, hicimos una fiesta popular que se trasladó al mes de julio.

Al hablar de fiestas populares, estamos haciendo alusión a su origen. Nacen del pueblo y el pueblo las desarrolla. Son por encima de todo diversión, pero también pueden convertirse en vehículos de protesta.

Las fiestas populares, siguen perviviendo actualmente aunque evolucionadas, pero deben seguir manteniendo la principal de las funciones que entonces cumplían: reafirmar y renovar vínculos entre sus participantes.Y sería conveniente no olvidarlo, en estos tiempos que corremos; porque estos tiempos de progreso tienen, entre otras consecuencias, mayor insolidaridad, mayor incomunicación, más aislamiento. En épocas pasadas la necesidad material hacía más dependientes a unos de otros. Vosotros, igual que yo, recordáis cómo la gente se agrupaba para realizar las tareas del verano, hacer las matanzas, y otras muchas tareas. Las relaciones eran más fuertes. Se compartía el canto, el baile, el llanto, o simplemente el paso del tiempo. Y eso unía. Yo recuerdo, y muchos de vosotros también, cómo en aquellas largas tardes de invierno, no era infrecuente ir a casa del vecino, o del pariente, para pasado un cuarto de hora, comenzar a dar cabezadas cada uno por su lado. Y es que no estaba el cuerpo para bromas. Eso, ya veis, también unía.

Participad en ese montón de actividades que figuran en el programa, porque participar no es difícil. En la fiesta sólo se requiere un poco más de atrevimiento, temeridad hasta donde a cada cual le llegue el sentido común, alboroto a discreción y algo importante: la cartera bastante llena. Pero, bueno, ¡ tampoco os paséis!

Habrá quien lamente la ausencia de alguna actividad, que en otro tiempo fue tradicional. Las tradiciones, como la vida, tienen su ciclo: nacer, crecer, morir.

Os voy a poner un ejemplo: aquí había unas fiestas con gran arraigo, con mucha participación, con mucho tamboril. Me refiero a la fiesta de los quintos. ¿qué sentido tiene ya, si no hay mili, y peor, si no quedan mozos?.

Otro: Se celebra por ahí una fiesta que llaman de las Aguedas. Dicen que ese día es cuando toman el mando las mujeres. Será así, pero con quienes hablo les ocurre como a mi, que se han pasado la vida obedeciendo a mujeres. ¡Pero... si hasta por llevar, llevan pantalones!.Pues esa fiesta tendrá poco sentido en el futuro. Más tarde o más pronto quedarán sólo en la memoria y después en el olvido.

Lo peor es que las tradiciones nuestras, las autóctonas, esas que retratan nuestro carácter y forma de ser, difícilmente van a surgir y desarrollarse. Y las que quedan cada vez nos diferencian menos de los demás. Es el tributo al brusco cambio social, donde mucho tiene que ver la facilidad en el desplazamiento y la tremenda influencia de los medios de comunicación. Es el tributo a igualar modos de vida.

Acabo, pero permitidme un minuto para el recuerdo de aquellos que, con más fe e ilusión que medios, iniciaron o iniciamos la fiesta de S. Cristobal en el tiempo y forma actual, en especial para quienes ya no podrán estar nunca entre nosotros. Había teatro, carrozas, pasacalles, el baile regional ejecutado por la gente del pueblo, aquellos competidos partidos de futbol a las cuatro de la tarde, con el sol de los veranos de antes cayendo a plomo (que ya había que tener afición!) y, sobre todo, como os he dicho, ilusión. Esa ilusión que se respiraba por entre el sudor de la siega y la acarreada y se extendía, desde muchos días antes, por las calles del pueblo, y que igual abarcaba a niños, mozos y mayores. Porque, para quienes no lo sepan, aún había niños, aún había mozos y también había mayores. Hoy... ya sabemos en qué ha quedado nuestro pueblo. Pero los pocos que quedáis y los que aún seguimos sintiendo que nuestras raíces siguen aquí, hagamos que la fiesta siga y nos ayude a sentirnos más unidos y más solidarios,

Participad. Divertíos.....

Y viva S. CRISTOBAL

Evaristo Hernández
Grupo B


Pregón de la fiesta de mi pueblo

Queridos vecinos de Casillas de Flores, queridos paisanos, este año mi querido amigo y compañero el alcalde, me ha encargado el pregón para las fiestas de Nuestra Señora de agosto, fiesta que celebramos todos los años.

Los aquí presentes me conocéis por mis raíces y por el mote familiar, que mi abuelo lo llevaba de primer apellido. Mi padre ya era el hijo mayor de mi abuelo, y yo soy el nieto de Antonio " Pezón". No se quien le puso el mote a mi abuelo, o si también lo heredó; no se que significa, pero es muy rimunchano y mi abuelo lo toleraba bien, a pesar de ser tróspido de carácter.

Recuerdo de niño, estando sentados a la mesa siete u ocho primos, mi abuelo nos puso pan y queso para merendar; algunos nos quedamos dudando, oliendo y con cierta cara de asco; entonces se acercó con una vara de espinolo y golpeando sobre la mesa dijo: ¡ a merendar!. En menos que canta un pulululu nos comimos la merienda todos los primos. Desde entonces me aficioné al queso.

Este año como todos los anteriores, habrá paella gratis para vecinos y visitantes, pero además tendremos un campeonato de bolotina en el que mi amigo el alcalde y yo participaremos.

También anuncio baile en la plaza del pueblo, engalanado para la ocasión con zepeloides de diversos colores, que espero sean de vuestro agrado.

Quiero que disfrutemos de las fiestas, de nuestra amistad, de buena comida y buena conversación, para mi los mayores placeres duraderos que existen.

Aprovechad también el momento y la circunstancia para haceros una foto. porque ¡nunca vamos a estar mejor! .

¡Viva Casillas!

¡Vivamos todos!.

José Luis Juan Fonseca
Grupo A


Pregón de las fiestas

Amigos y convecinos, llevo bastante tiempo preso de emociones desde que recibí la llamada del señor alcalde para pregonar las fiestas de este año. ¡Qué responsabilidad tan grande!

¿Qué puedo decir qué no hayan dicho ya otros pregoneros?
¿Qué puedo decir para avivar la ilusión de tanta gente preparada para disfrutar de estos días?

La emoción, ese estado que te lleva a veces en volandas y otra te impide remontar el vuelo, me ha dictado unas cuantas frases quizás mal hilvanadas, que sin más dilación quiero compartir con todos vosotros.

Vivís en un pueblo zelepoide1, habéis sabido protegerlo de las continuas amenazas de esa gran cosechadora que es la industrialización, de personajes bolotinas2, por lo que ahora podéis presumir de ser la envidia de muchos pueblos que cayeron en manos de tróspidos3.

Vaya mi pregón en reconocimiento de esa labor tan importante que habéis desarrollado silenciosamente, haciendo una dura y solitaria travesía por túneles demasiado largos, para defender vuestras señas de identidad. Duro habéis trabajado, hombro con hombro, para adaptar vuestras señas de identidad a los nuevos tiempos, evitando con ello caer al precipicio del olvido y el comienzo de la desaparición.

Siguen pasando las estaciones, sigue latiendo la vida en las calles y plazas, sigue el río sonando en primavera, sigue habiendo boñigas en medio de las calles, siguen las vacas parando los coches, siguen las guadañas silbando en los prados, seguimos volviendo los vecinos que tuvimos que salir para buscar nuevos horizontes.

Ello ha hecho, que todos los vecinos nos sintamos cada vez más identificados con nuestro pueblo, porque se han creado espacios para la convivencia, sabiendo limar inteligentemente las aristas del enfrentamiento.

Desde este balcón, quisiera recordar a nuestros queridos rimunchanos4 que con sus coplas, sus chascarrillos, su gran sentido del humor han derrochado enormes dosis de popularidad, realizando una gran labor de cohesión entre todos los vecinos, sabiendo sortear de manera brillante los espinolos5., que a veces de manera intencionada han colocado algún que otro vecino, presos de la envidia.

Brindemos todos por todos ellos. Una larga lista, que nos llevaría mucho tiempo leer. Me imagino que la ilusión estará subiendo enteros y la paciencia agotando ya la reserva, por lo que con permiso del alcalde solicito a la orquesta que inicie los primeros sones del pulululu6 nuestro baile especial, que anuncia un año más el comienzo de unos días que espero que sean para todos inolvidables. ¡Felices fiestas! ¡Un fuerte abrazo para todos!

1.Pueblo enmarcado en un entorno natural privilegiado.
2.Sinónimo de boludo. Necio, estúpido, antipático, además de corrupto.
3 Bolotina en grado superlativo. Trepa que no le importa llevarse por delante a todo el que pilla.
4 Personaje popular amante de juergas y saraos.
5 Dícese de zancadilla.
6 Baile popular que inaugura las fiestas del pueblo al terminar el pregón.

Antonio Castaño Moreno
Grupo A


Pregón de fiestas

Soy la alcaldesa de un pueblo,
pulululu con reparo,
me gusta que recordéis
el pregón que ya os he dado.

Ser libres de bolotina
en vuestra vida diaria,
donde nace el sentimiento
de querer en la distancia.

El pueblo que represento
se llama Villa Castaña;
es precioso su espinolo,
vosotros le dais el alma.

Ahora, que son las fiestas,
beberemos rimunchano,
la gran bebida italiana
con sabor americano.

Tiempo tróspido se acerca
con fiesta de carruseles,
gran deporte y bailes charros;
también desfiles, disfraces
de un pueblo alegre y serrano.

Publico por Internet
el programa que he anunciado;
también se pone en la plaza,
todo el mundo se ha enterado.

Sofía Montero García
Grupo B


Pregón de las fiestas de El Tornadizo

Este año, ocho de septiembre, he tenido el placer de ser el pregonero de las fiestas de Nuestra Señora en El Tornadizo, en honor a la virgen del Rosario.
Unos minutos antes de dar el pregón me acerco a saludar a los presentes, realizo un breve recorrido histórico por el pueblo y para rendir un homenaje a todos los hijos del pueblo que emigraron para buscar un futuro mejor y allí educaron a sus hijos. Pero esos hijos vuelven en el mes de septiembre para celebrar las fiestas del pueblo.

Bolotina : Amariconado.
Zepeloide : Nombre de un pueblo .
Espinolo : Espinaca
Rimunchano : Hombre que derrocha el dinero.
Pulululu:  pobre

Tróspido: Hombre de aventuras 

David Álvarez
Grupo B


Xinjian

Festivo y radiante día.
Camaradas, este momento quedará estampado en mí piel hasta que esta se convierta en cenizas. Me hace muy feliz el que me hayáis elegido en esta etapa tan crucial para nuestros propósitos.

Hoy os puedo ya anticipar que una vez más nuestro cristalino hábitat, conciliador entorno, recóndito poblado -como llamarlo si ha provocado tantas emociones- ha sido reconocido como el amigo de la salud, favorecedor del bienestar y de más feliz longevidad de toda Asia. Y no es solo por el rimunchano que todos tenemos incorporado a nuestra rica dieta sino también por el pulululu que aprendimos a contextualizar en la jerga remota.

Este año, también, estuvimos entre los primeros en inmunizaciones contra el Espinolo, el Mal de adherencia. Desde aquí, animo a continuar haciendo el esfuerzo de acudir por estas fechas, a recibir la dosis homeopática para que en unos años se logre la erradicación; de hecho, ya no ha sido necesario aplicar, en ningún niño más, las técnicas de raspado-debridación. ¡Felicitaciones, y un hurra por la Salud Global!

¡Otro Bravo! por que superado el año que nos sobrevoló la bolotina tal día como hoy en el 827, hemos mejorado en la climatología, se ha notado en la placidez de las noches y la intensa actividad mantenida durante todas las estaciones. ¡Bravo por los arqueros que haciendo guardia día y noche lograron ahuyentar el mal agüero!

No quiero terminar sin lanzar una cuerda de agarre. Estamos todos de acuerdo en que no queda más remedio que proteger al tróspido. Siempre va a haber alguno que no crea en el futuro y se abandone pero si queremos, lograremos que sean cada vez menos profundos y numerosos; sabremos convivir con ellos aceptándolos y mostrándoles la proyección horizontal correcta.

Y ya queda por decir, puesto que el cornetín ha sonado, decir que, en breves instantes, cuando salte el zepeloide, habremos de dar un paso más hacia la confianza y el perdón entre los habitantes por que estamos actuando sin vacilar y con premura hacia el objetivo que es, Vivir más años y más favorecidos.

Me inclino y con mis manos me llevo las vuestras al corazón. Mi agradecimiento.

Hun Chi

Antonia Oliva
Grupo B


Pregón de la fiesta de los Gallos de El Pego

Querido pueblo de El Pego:
Hasta aquí hoy he venido
con mi orgullo más sincero
a la fiesta de los Gallos
para hacer de Pregonero.
Es ya costumbre ancestral,
por entre Febrero o Marzo
que los Quintos de los pueblos
se reúnan con sus gallos,
y entre unos postes o picas
les tienden un cableado,
de donde cuelgan al “bicho”,
con el pico para abajo
Y ante el pueblo reunido
y montados a caballo
con uniformes vestidos,
se dirigen al “colgado”
Con grandes declamaciones,
cada cual con su relato
y le hacen responsable
de todo desaguisado
que haya tenido el mentor
en sus anteriores años.
Uno tras otro lo acusan
de instigador de los actos
que ellos solos cometieron
y se lo endosan... al Gallo.
Hechas las acusaciones
y oídos los alegatos
todos compiten luciendo
al galope, sus caballos
y al volver con sus corceles
a semejante escenario,
descabalgan y a sus mozas,
invitan a celebrarlo.
Y entonces con alborozo,
para terminar el acto,
se grita ¡VIVAN LOS QUINTOS!
Se acabó y hasta otro año.

Carlos García Riesco 
Grupo A


A LOS TRÓSPIDOS DE CALAMOCO ALTO

Por orden del señor alcalde, se hace saber a todos los vecinos de este nuestro bravo y noble pueblo de Calamoco Alto que, con motivo de las fiestas en honor a nuestro honrado patrón San Ebriano; el sábado a las cinco de la tarde, se celebrará como todos los años, un partido de bolotina contra los de Calamoco Bajo.
No hace falta recordaros que el año pasado nos dieron matarile por lo que el señor alcalde recuerda que este año no podemos darles del gusto otra vez sin convertirnos en el hazmerreír de toda la comarca. Así que se recuerda a todos los vecinos la importancia de acudir al partido a animar a nuestro equipo.
Se hace saber asimismo que todos los asistentes serán convidados a merendar al terminar el encuentro.
Por si alguno no queda enterado por este pregón, el señor alcalde ordena a nuestra siempre atenta, Tía Pulululu, que vaya de casa en casa a informar y así no pierda costumbre.

Y este humilde rimunchano
aprovecha la ocasión
para pedir con pasión
a cada calamocano
que no se os vaya la mano
pegándole al espinolo
no se vaya a quedar solo
nuestro amado zepeloide
y chutándole al ovoide
ocasione un despendolo.

¡Tróspidos de este lugar
hay que vencer o ganar!


Vocabulario:

BOLOTINA – Dícese de una especie de pelota ovoidal que se utiliza para jugar al deporte del mismo nombre en la comarca de los calamocanos, provincia de Todaspaña. Dicho deporte se asemeja al fútbol, si bien es menos estricto en sus reglas. En la bolotina vale todo, siempre que no se haga “sangre” al rival, con el fin de marcar gol en la portería del equipo contrario.

PULULULU – Mujer que pulula por todos sitios donde pueda haber material para el cotilleo y vuelve a pulular por donde lo pueda contar. En Alcafrán, La Vieja al Visillo. En Calamoco Alto es la Tía Escolástica, cariñosamente apodada “Tía Pulululu”.

RIMUNCHANO – Hombre dado a empinar el codo al que la cogorza le da “poética”. En Calamoco Alto, el Tío Cojoncio, antaño corneta del pueblo –léase alguacil- hoy ya jubilado, a quien en vísperas de las fiestas patronales, en atención a su carácter romántico, se le da el gusto de anunciar a la antigua usanza el tradicional partido anual de bolotina contra los de Calamoco Bajo. Suele dar el pregón haciendo honor al gentilicio del pueblo.

ESPINOLO – Licor que se elabora con aguardiente y hierbas autóctonas. Su graduación ronda los 60º.

ZEPELOIDE – Jugador de bolotina rápido y alocado que corre de un lado a otro del terreno de juego, regateando a diestro y siniestro y chutando a gol cuando puede. Cuando no mete la pelota en la propia portería, coincide a veces con el pichichi del equipo.

TRÓSPIDO – Intrépido, atrevido. Cuando se utiliza en singular para designar a una sola persona, en Calamoco Alto suele referirse al mozo que sin despeinarse, salta la vaquilla casi con sólo ponerse de puntillas y abrir ampliamente las piernas.

Mercedes González 
Grupo A


Pregón

Buenas tardes noches queridisimos paisanos:

Llenos de emoción y gratitud hacia el consistorio por elegirme, como pregonero este año de Gracia 200X,quiero que sepáis lo bien que me encuentro de nuevo entre vosotros.Todos conocéis mis vivencias por esos mundos de DIOS, el nuestro, y de otros, también PAGANOS.

Las actividades que he sugerido al concejal de Cultura espero que sean para disfrute de todos.
Cada dia de la semana podremos participar y pasar buenos momentos.
El Jueves a las 5 de la tarde, UNA BOLANTINA.

También y ánimo a que participeis, habrá un ZEPELOIDE, En ESTO PODEMOS PARTICIPAR MUCHOS, PUES YA VEIS QUE SOMOS MUCHOS EN ESTE PUEBLO, LOS QUE PADECEMOS DE ALOPECIA SEVERA.

El Miércoles por la mañana en el ESPINOLO concurso degustación de TORTAS DE CHICHARRON. Todos aquí somos buenos amantes de la buena comida tradicional, y de la bota que acompaña.
Para mantener el ritmo, y aprender de otras culturas podéis conocer y admirar un RIMUCHANO.Os informo que esto es una demostración de DANZAS ANCESTRALES DE ORIGEN RUMANO. convivimos con muchos en este acogedor pueblo. Y ya sabéis que en toda buena Fiesta debe de hacerse un PULULULU.
Confio que todos disfrutemos de unas BUENAS FIESTAS y tengamos cuidado con los TROPIDOS,para no dar trabajo a los SANITARIOS del pueblo, que tambien han de celebrar las fiestas ya cuidan de nosotros todos los días del año.

Felices Fiestas para todos. Vivamos y disfrutemos, queridísimos paisanos.

El aventurero que regresó
Jopelín Buenaventura Sueñofiel 

Josefa Agustín González 
Grupo B